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Árbol sagrado del Orinoco cuyas semillas oscuras y circulares tuestan y muelen los chamanes indígenas para aspirar un polvo que abre trances de curación y visiones profundas, inhalado a través de tubos bifurcados de hueso de garza.


El yopo (Anadenanthera peregrina) es un árbol de porte mediano a grande perteneciente a las leguminosas, de corteza verrugosa y vainas leñosas que encierran semillas discoidales ricas en alcaloides como bufotenina y dimetiltriptamina. Históricamente, representa el eje de la cosmovisión y la medicina sagrada de los pueblos originarios del Orinoco y los llanos apureños, singularmente entre los Pumé (Yaruro) y los Sikuani (Guahibo), quienes inhalan el polvo de las semillas tostadas mediante cánulas bifurcadas de hueso de garza o cañabrava.
El ritual del yopo no persigue fines alucinógenos recreativos, sino la transmutación chamánica necesaria para diagnosticar dolencias comunitarias, comunicarse con los espíritus de la naturaleza y pronosticar los regímenes pluviales. Aunque la colonización ganadera marginó estas prácticas al sur de los ríos Capanaparo y Cinaruco, el árbol de yopo permanece como testigo botánico de los sistemas de conocimiento prehispánicos que poblaron estas sabanas mucho antes de la llegada del ganado vacuno.
Al finalizar el año haremos público el top de pioneros y celebraremos al número 1 en conocimiento llanero y autóctono.